divendres, 22 d’octubre de 2010

¿Condenas o liberación?

El autor de "El Alfeizar", blog que sigo y que por supuesto os recomiendo, escribía unas líneas muy interesantes sobre los deseos humanos. No sé que parte de pura literatura hay en esas líneas ni que parte puede que sea realidad vivida o reflexionada, pero a mi me ha llevado a cavilar un rato lo que a continuación quiero compartir.

Dice: “Nunca nos atrevemos a reducir a dimensiones humanas lo que nuestro deseo ferviente ha transformado en un ideal. [...] Ella seguía queriendo verme como yo nunca me había visto, como una especie de sacerdote venido del otro mundo o un ser superior.”

Cierto es que a veces idealizamos tanto al otro que incluso siendo conscientes de sus defectos no queremos ni verlos o intentamos minimizarlos al máximo. ¿A quien queremos engañar?

En mi primera lectura del relato anterior, cuando el personaje recibe como regalo esa caja verde que toda la vida llevaba esperando y solo se le ocurre decir que “no era ese verde” lo primero que se me ocurrió pensar es que menudo intolerante estaba hecho, que debía ser extremamente exigente y por lo tanto infeliz. En una lectura posterior pensé que me había olvidado valorar la terrible sinceridad de ese personaje.

Total, que si hacemos esto, podemos parecer poco agradecidos o maleducados por decir lo que de verdad pensamos. Y si no somos capaces de hacerlo y preferimos conformarnos con lo que hay, por comodidad, por cobardía o por lo que sea, corremos el peligro de condenarnos de por vida a esa rutina.
Pero lo que también ocurre es que podemos llegar a idealizar tanto algo que queremos que no encontremos nunca nada que alcance el nivel “ideal” que hemos dibujado. Y entonces o cedemos un poco o nos condenaremos a morir solos.

Quizás quepa aquí eso de que el término medio es el ideal y que a veces es necesario ceder un poco, rebajar nuestras exigencias y encontrar un punto de equilibrio, sin condenas.

4 comentaris:

  1. Fa bona pinta aquest blog.Me l'apunto!
    Em sembla que necesitem arriscar-nos,simés no per enfrontar-nos a nosaltres mateixos dia a dia.^-^

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  2. Haciendo equilbrio estamos siempre, querida. Por cierto, que eso de morirnos solos, sea como sea, en ese trance siempre estamos solos con la Muerte, con nuestra exclusiva forma de morir...

    Ojearé ese blog que nos recomiendas.

    Un abrazo.

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  3. El termino medio es el ideal, en efecto, y el mas dificil de encontrar. Que complicado es el equilibrio, madame! A veces parece que solo lo alcanzamos en un eterno oscilar de un lado a otro.
    Pero sí, ceder y rebajar las exigencias es sin duda buena parte del secreto.

    Buenas noches

    Bisous

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  4. Yo siempre opto por el termino medio, aunque a veces, en momentos concretos, me gustaria pasarme al lado extremo... que siempre es peligroso y puntiagudo.
    yo también miraré el blog que recomiendas, a ver qué tal.

    un beso, laura.

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