Recuerdo en mi trabajo en la empresa que cuando se marcaban los objetivos anuales a los trabajadores, era condición teórica que debía cumplir un objetivo, el que fuera alcanzable. Partiendo de la imposibilidad poco haría cualquier trabajador en pro de ello. Lo segundo era que fuera graduable y así se podía premiar también en función del grado de cumplimiento alcanzado. Pues con los sueños (me refiero a los que tenemos despiertos) lo mismo. Deben ser en algún grado posibles. Así si que tendremos opción de seguir y entonces, en el intento en alcanzarlos es cuando puede que encontremos los sueños impensables, que no debemos confundir con una alternativa conformista entre lo que tenemos y lo que quizás nunca alcanzaremos. ¿Si o si? No me gustaría que nadie se perdiera en los juegos de palabras porque detrás de todo esto hay mucha tela y sobretodo el ánimo hacia la lucha por desmentir la posición:” los sueños, sueños son” que no da alas para nada.
Quedaros con esta otra: "Para que pueda surgir lo posible, es preciso intentar una y otra vez lo imposible".
Tu ho has dit, els somnis es persegueixen i si no s'aconsegueixen un cop hi tornem, i una altra vegada i una altra.^-^
ResponEliminaY cuando repetir lo imposible te hace enfermar, literalmente, sólo nos queda repetir las palabras de Calderón de la Barca.
ResponElimina(Yo tampoco estoy durmiendo res de bo. Ni cansado del trabajo ni "descansado" por libranza... ¬¬ Aun así, sueño imposibles...)
desde luego que soñar despiertos no hace mal a nadie... y a mi me encanta, jaja.
ResponEliminaun beso
Los soñadores cambiaremos el mundo. Recuerdalo
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