dimarts, 12 de gener de 2010

CARTA A UNA VIEJA AMIGA


Hoy le he escrito una carta a una vieja amiga con la que hacía tiempo no mantenía contacto. Está fuera del mundo de la tecnología, tiene 87 años, y tristemente por este y por algún otro motivo se han ido alargando los plazos y como lo urgente nos hace olvidar lo importante hacía ya mucho que no le escribía. Una amiga común me ha comunicado que se ha roto la cadera y que seguro agradecería mucho unas palabras de apoyo. Esto ha sido el detonante que me ha hecho retomar el lápiz y el papel y manos a la obra, gracias a que hoy lo importante se ha hecho urgente le he escrito una carta con todo mi cariño.
Cuando la he tenido en el sobre, con todo lo impersonal que me ha parecido el haberla escrito en el ordenador, he tenido que ir al estanco a por sellos. No sabía ni lo que costaba franquear una carta. Tenía en casa un sello de 0.26€ y he ido a completar el importe. Faltaban 10 céntimos de euro más. He mojado el sello con la lengua, como siempre se había hecho, y no se pegaba. Ni me ha sabido igual que antaño y eso que yo conocía ese sabor porque había mantenido correspondencia con mucha gente. ¡Qué tiempos aquellos! Me ha sonado tan lejano, tan antiguo, tan en desuso… me ha dado hasta pena. Y me he preguntado si ahora ya no se lamían los sellos, pero he insistido y sí, al fin se ha pegado.
A pesar de todo lo a favor que estoy yo de las nuevas tecnologías y de la maravilla que supone la comunicación virtual, etc, etc, no he podido evitar ese momento de nostalgia de abrir un sobre y encontrar una carta manuscrita, a veces perfumada, con dibujos, con besos y también con lágrimas sobre el papel… y reconocer y ver a través de los rasgos personales a cada autor… En fin, las cosas cambian y nosotros también. ¿Qué recuerdos nostálgicos podrán tener nuestros hijos? ¿Esos sms con faltas en cada palabra y con mensajes indescifrables muchas veces? ¿O hablaran en el idioma na’vi que hablan los alienigenas del filme de James Cameron, Avatar, que se ha convertido en un fenómeno en Internet? Quizás algunas cosas no deberían cambiar tanto.

6 comentaris:

  1. La veritat és que es sent nostàlgia d'aquelles coses, però s'ha millorat molt en rapidesa i en problemes amb els de Correus, amb açò de les noves tecnologies (i el sabor de la goma dels segells era fastigós, i supose que seguirà sent-ho). El que sí que em dóna pal és el que els xavalets recordaran. El tema argot sms em posa malalt!!!
    Bé, i el més important de tot açò, és que espere que la teua amiga es recupere prompte i bé (encara que sé de sobres que és molt demanar amb tants anys), i que tingues ocasió d'escriure-li moltes cartes encara, amb el regust amarg de la goma dels segells.

    ResponElimina
  2. No sé si este reloj va muy bien xDDDD No son las 2:14 son las 11:14 xDDDD

    ResponElimina
  3. Con lo que me gustaba de peque coleccionar sellos y vitolas de puros de los bautizos. Ahora ni me envian cartas con sellos, ni voy a bautizos donde el padrino reparta puros. Que pena que se vayan perdiendo, costumbres como estas.

    ResponElimina
  4. Take it easy!!! Ja els tinc tots a l'hora ara!!! I si es tornen a desconfigurar, que les den!!!

    ResponElimina
  5. T'he pillaaaaaaaaaaaaaaaat!!!!!!!!! xDDDDD Tic-tac tic-tac tic-tac Un mal somni xDDDDDD

    ResponElimina
  6. A Mi me encantaba enviar cartas. Aun lo hago. Es mágico todo ese ritual que se hace para enviarla. Besosssss

    ResponElimina