dissabte, 21 de maig de 2011

Mañana de sábado


Hoy he salido a pasear, sola en una ciudad aún dormida a pesar de ser entrada la mañana. Pero el fin de semana todo amanece mucho más tarde. Se respira paz y tranquilidad, todo está libre del bullicio de cada día. Y es en esos momentos en que me gusta pasear y disfrutar a fondo de lo que veo, de las calles, de los árboles, del camino junto al rio, del canto de los pájaros, de las hojas que ondea el viento ... pero es también es esos momentos que me invade la tristeza, que me siento sola, que me hundo en mis pensamientos... que siento que me hace falta algo que no sé lo que es, que me falta alguien que no estoy segura si es anónimo o no. Y es entonces cuando me doy cuenta que el día a día nos empuja con su ritmo, lleno de actividades y con su eterna lucha y a su vez nos empuja a irnos superando a nosotros mismos. Pero cuando esa tensión se relaja, la cuerda se destensa tanto que a veces es muy fácil caer en el abismo.

6 comentaris:

  1. Destensar en necesario para no romper.

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  2. Dissortat, quan em parles en llatí em desarmes.

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  3. Scrit: Et contesto en el teu més pur estil. Hay que tener cuidado también en como vas soltando cuerda, verdad? ;)

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  4. I per què la corda no es pot trencar?

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  5. también hay que disfrutar esa soledad pero hasta cuando ...

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