dimarts, 23 de novembre de 2010

GADGETS

Hoy he bajado a Barcelona a hacer un curso de formación. Como era en pleno centro he ido en tren. Hacía mucho que no hacía este viaje en tren y he recordado otros tiempos. Esto de los viajeros habituales del transporte público es todo un submundo, con “vidas” diferentes según la franja horaria del día. Toda una fuente de estudio. Pero lo que me ha sorprendido hoy ha sido lo que se ha puesto de moda en este tiempo en que no he pisado este submundo. Me refiero a los e-books. No sé por qué hoy he visto más que nunca a gente leyendo libros (quizás porque yo precisamente hoy no llevaba libro y he podido fijarme en todo) y de entre ellos a varios con esa especie de libretita electrónica que puede concentrar desde un libro de menos de 100 páginas hasta uno de más de 1000.
Nunca me han atraído estos aparatos. Soy consciente de que nunca dejaré de ser una inmigrante digital. Y esto me hace tener siempre una cierta predisposición negativa, de entrada, ante estos inventos.
Y fijándome más todavía (observar a la gente da mucho de sí), me he dado cuenta de que el que no leía tenía unos cascos conectados a la oreja enchufados a algún otro diminuto aparatejo que llevaba en algún bolsillo. Otros cuantos hablaban por el móvil o enviaban mensajes. Y los menos, no hacían nada en particular.
¡Qué enganchados estamos a los aparatitos!

4 comentaris:

  1. No creo que pudiese leer un e-book, pero leo tanto en la red que no debería resultarme difícil, lo que pasa es que cuando viajo en tren, que desde hace bastantes años es poco, prefiero mirar el paisaje, o la fauna tan diversa que viaja conmigo.

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  2. soy muy observadora a lo que me rodea, desconectamos del mundo, del ruido, del trajín de un tren, de las conversaciones ajenas... sin embargo, nos conectamos a otro mundo, como si fuéramos viajando en una burbuja...
    un abrazo desde mi vagón..

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  3. Dissortat: Desde luego lo de contemplar la fauna es un interesante ejercicio. Tengo un viaje pendiente en tren, más largo de lo habitual, en el que no sé a que ejercicio me voy a dedicar, a parte de a controlar las mariposas del estómago...
    Sauze: Tienes razón, es un micromundo. Pero seguro que en tu vagón hay puertas para poder entrar, no?

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  4. Quizas algun dia coincidimos en ese tren barcelonés. Si ves a alguien que te mira con ojos de bosque, ya sabes quien es. Un beso, desde mi nuevo movil mágico.

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