dijous, 1 de desembre de 2011

Otoño

Hace más de un mes que no me paso por aquí. Y no será porque no tenga nada que decir ni porque no me pasen cosas que contar, o precisamente sea por eso, que son tantas las cosas en las que me veo metida que al final no se llega a todo.

En el fondo tampoco se si hay alguien que eche de menos este rincón o no y no tengo  ninguna motivación especial más que el escribir por el propio placer de escribir, pero no siempre está el espíritu en disposición de canalizar los pensamientos y/o sentimientos de la misma manera...

En fin, sigo respirando pero a veces tengo que parar y coger aire profundamente, parar un poco y hacer que esa inspiración sea algo más que un gesto mecànico y de superviviencia, que oxigene y renueve por dentro y cantar un om para neutralizar negatividades, dejar fluir (para afuera) lo que nos presiona, lo que nos aprisiona... a al menos intentarlo, en la medida de lo posible.
Vendrán tiempos mejores. Lo espero sinceramente y si se cree en ello, sucederá, más tarde o más temprano.
El otoño siempre viene acompañado de esa belleza, a veces diabólica, de los ocres, rojizos y marrones, que te envuelven cálidamente y como colores de tierra que son te atrapan en sus entrañas encerrándote sin querer.
  

1 comentari:

  1. Este año no he podido disfrutar del otoño como a mí me gusta, pero todavía queda un poco, aunque ya no es el otoño que me gusta. Está demasiado cerca el cambio de estación y después de la Purísima para mí ya es invierno.

    Saludos

    (Vendrán tiempos mejores, claro que sí.)

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