diumenge, 5 de setembre de 2010

MENSAJE EN UNA BOTELLA

(La música y la película tienen poco que ver, o mucho, quien sabe: Tienen el mismo título y ambas me gustan. A esto se le llama matar dos pájaros de un tiro)
Esta tarde he visto por enésima vez la película Mensaje en una botella. ¡Qué hartón de llorar me he pegado!¡ Qué bonita! ¡Quien estuviera en la piel de Theresa, con Kevin Kosner de amante y Paul Newman de suegro! Lástima que el final no sea feliz, aunque quizá sea también ese el final que le da el toque necesario para darnos cuenta que en la vida hay cosas que lamentablemente no acaban bien, aunque a pesar de ello se le pueda sacar la lectura positiva y quedarse con lo bueno.
Y yo precisamente no lloraba solo por la película, sino que con esa excusa he podido colar algunas lágrimas que tenían ganas de salir desde hace días… esto también es triste, pero a veces necesario.

6 comentaris:

  1. Creo que hoy hemos aprovechado igualmente el tiempo. Viendo una buena pelicula y deshaciéndonos de esas lágrimas de mas. Siempre viene bien...

    Un gran beso

    ResponElimina
  2. Cualquier excusa es buena para llorar un poco o un mucho

    ResponElimina
  3. Pues la verdad es que a pesar de que si que viene bien, la fuerza obliga. Ya me gustaria no necesitar excusas para poder llorar y camuflar las lagrimas de más...

    ResponElimina
  4. Ai, darling, jo igual... Vaig quedar-me animada pel Kevin Costner, després comences a plorar per la pel·li (quin dramón) i acabes ajuntant altres ganes de plorar acumulades.
    I sí, hem d'aprofitar els moments bons que tenim a les mans ;-)
    Petons

    ResponElimina
  5. a mi me pasa también que aprovecho ciertas películas para desahogar mi pequeño nudo... y una se queda como nueva.
    si alguna vez te sientes así, con la pelicula de Posdata te quiero te vas a hartar... no sé si la has visto, pero prepara los klinex...

    ResponElimina
  6. Hay quien prefiere, más que llenar de lágrimas la botella, vaciarla.

    ResponElimina