dilluns, 22 d’agost de 2011

FÁBULA DEL TONTO


Hoy he recibido esta fábula que quiero compartir con vosotros porque es una buena lección sobre la que poder reflexionar. Espero os guste.

Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el tonto del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños recados y recibiendo limosnas.  Diariamente, algunos hombres llamaban al tonto al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 centimos y otra de menor tamaño, pero de un euro. Él siempre tomaba  la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.
Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, lo llamó aparte y le preguntó si todavía no había  percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y éste le respondió:
- Lo sé señor,  vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el juego se acaba y no voy a ganar más mi moneda.

Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:
La primera: Quien parece tonto, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles son los verdaderos tontos de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.
La cuarta, y la conclusión más interesante: Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan los demás de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.

MORALEJA: El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser tonto delante de un tonto que aparenta ser inteligente.

dilluns, 15 d’agost de 2011

¿Cosa de hombres?


En mi casa solo yo suelo tomar café. Y después de la comida lo prefiero solo. Es curioso el hecho de que cuando comemos fuera y pido el café, al traerlo se lo ponen siempre a mi marido. "No, es para ella". Y si por casualidad a él le apetece algo se pide un cortado y entonces lo que ocurre es que a mi me sirven el cortado y a él el café solo. No entiendo el por qué. Acaso el café es solo cosa de hombres? Pensaba que era el Soberano la cosa de hombres pero veo que es más que eso.
Hay que ver las reminiscencias que arrastramos...
Pero me da igual, yo el café por via intravenosa si hace falta. A vuestra salud!  

diumenge, 14 d’agost de 2011

Luna llena

Anoche no pude dormir. Pero no era de nervios, sino de la pura emoción. Me vestí y fui a dar un paseo por el jardín. En lo alto del cielo había una exuberante luna llena que daba al jardín una pátina metalizada. El aire olía a jazmín y al aroma embriagador de un arbusto típico de aquí que sólo florece de noche. El día había sido húmedo y caluroso, y la noche también lo era. Al notar el soplo de una cálida brisa, de repente me dije: "¡Estoy en la India!"

He subrayado la India porque el lugar podría ser cualquier otro. De hecho no podía haber llegado a esta página del libro en mejor momento porque este fragmento parece haber sido escrito para mi, aquí y ahora. Y mi aquí y mi ahora no estan en la India, sino en Gualter (Lleida) pero la luna luce igual de exhuberante, el aire huele igual de bien y muy de tarde en tarde también sopla una ligera brisa. 
Deseo que todos disfruteis del mismo paisaje nocturno espectacular.