Ayer, paseando por el bosque, encontré una reflexión de las que no me dejan indiferente: Se necesita como mínimo un año para hacer un amigo y se puede perder en menos de una hora.
Primero pensé que era tristemente cierta, pero me costaba admitirlo tan fácilmente y le di muchas vueltas buscando argumentos para no dar como buena dicha sentencia.
Se me ocurrieron muchas cosas. Cierto que a veces es fácil perder una cosa que te ha costado mucho conseguir y las circunstancias pueden ser muy diversas, pero hace falta no darse por vencido hasta que no sea del todo necesario.
Si uno quiere conocer la palabra amistad es necesario que también conozca la palabra perdón. Y saberlo aplicar sobre cualquier acto que haya podido ofender sin dejar escapar la oportunidad de mantener ese cómplice, ese compañero, ese amigo.
"La única manera de poseer un amigo es serlo." Ralph Waldo Emerson, poeta y pensador norteamericano
La amistad es desinteresada pero no gratuita. Uno tiene que dedicarse a ella un mínimo, hay que quererla y hay que cuidarla, sin imposiciones, sin exigencias, sin presiones, “sin prisas pero sin pausas”
Casi todo en la vida es una negociación, desde la relación con tu pareja, pasando por la mayoría de las gestiones del día a día y acabando, obviamente, por las relaciones laborales. Una de las pocas cosas que no son una negociación es la amistad. Ésta no se negocia. O existe o no existe. Puede tener diferentes momentos de intensidad, pueden haber de diferentes grados, pero fluyen sin negociación, sin condiciones, libres…..
Para mi es importante la amistad y por eso intento cultivarla, mimarla y, sobretodo, no perderla.
“La amistad duplica las alegrías y divide las angustias por la mitad." Sir Frances Bacon, filósofo y estadista británico.
Amigos para siempre.
**No olviéis escuchar la canción bajo la foto**.