dimarts, 17 de maig del 2011

Luna llena de mayo







Hoy la luna luce llena en ese siempre oscuro escenario que le hace de telón de fondo. Hoy duermo sola pero me vendrá a hacer compañía a la cama, me sonreirá desde la ventana que dejaré entreabierta para que entre la brisa fresca de la noche y el aroma de la flor de azahar de los naranjos del patio. Y me dejaré acariciar por las manos que mis sueños elijan y disfrutaré pensando en esos besos que se posan dulces, ofreciendo amor, sobre mi piel desnuda.

dimecres, 11 de maig del 2011

Bloque de al lado (II)


Es curioso observar qué hace la gente cuando no saben que son observados.

Es curioso no saber nada de quien está tan cerca.

Es curioso este mundo en el que nos movemos…

Y yo ¿de dónde he sacado esta faceta de voyeur?

diumenge, 8 de maig del 2011

Bloque de al lado (I)

Controlo a unos cuantos vecinos del bloque de al lado.
Mi intención no es esa pero la ventana que tengo junto al ordenador está a 20 metros del bloque vecino. Ese edificio tiene sus hermosos balcones hacia ese lado y los llevo observando, casi sin querer, desde que se construyó el edificio. Sólo he hablado en alguna ocasión con una de las familias porque sus hijos y los míos iban al mismo colegio. Con los demás nunca he cruzado palabra, ni sé como se llaman, ni nos saludamos en la calle. Nada. No sé ni siquiera si ellos me conocen porque creo que yo los veo a ellos pero ellos no me ven a mí. Sin embargo he ido sabiendo muchas cosas de cada uno en los 10 años que llevan por aquí cerca, sólo con observar desde mi ventana: conozco a los miembros de las familias, he visto crecer barrigas y después crecer niños, he visto las novias de algunos de los que vinieron ya con unos añitos, he visto celebrar fiestas y reuniones familiares varias, he visto como cuidan y riegan las plantas, como tienden y recogen la ropa, sus cenas de verano en el balcón, he visto como algunos han cambiado algunos muebles, veo las respectivas señoras de la limpieza. Los tengo catalogados a todos. El que toca el bajo y pasa casi tantas horas en el ordenador como yo, y que a veces he pensado que sin saberlo podríamos estar chateando el uno con el otro; la señora esclava de la limpieza, siempre con el trapo en la mano, cada día y ya de buena mañana saca brillo a todo lo que pilla, limpia los cristales incluso los días de lluvia; el matrimonio metrosexual, que se cuidan a tope, que hacen incluso gimnasia en el balcón, pero que no saben que cuando no están su hijo sale también a ese balcón a fumase los porritos; la que peina el gato en el alféizar; el que hace de ejecutivo entre semana y de buen padre los sábados y domingos llevando a las niñas al parque con las bicicletas y que sin ser guapo para mí tiene un atractivo especial a pesar de que va perdiendo pelo,… en fín, todo un mundo. Y nunca mejor dicho, porque detrás de cada ventana hay un complejo mundo, como lo hay por supuesto detrás de la mía.

(Continuarà…)

dimecres, 4 de maig del 2011

¿Estás de acuerdo?

A menudo cuando cerramos nuestra conversación, sigo un rato contigo, aunque sin ti, dándole vueltas a algo de lo que hemos hablado. Yo soy de darle vueltas, ya lo sabes. Ayer me decías: “Vaya cosas que te cuento…” Y yo te contesté: “Me gusta que me las cuentes”.

Me gusta cuando me hablas de ti, igual que me gusta cuando escribes de ti, destilando sentimientos y reflexiones personales que hablan de lo más profundo de cada uno, de eso sincero y humano que llevas dentro y que a veces es difícil compartir con cualquiera. No hay otro interés en mi que ese compartir. Y fíjate que no suelo preguntar a priori, pero reconoce que tu a veces me das un ovillo y me ofreces el cabo para que vaya tirando. Entonces si que me gusta entrar en tu juego y preguntar, con delicadeza, lo que me apetece o lo que te apetece a ti. Más que gustarme, me encanta. Y adivino que a ti también. ¿No es así?

dissabte, 30 d’abril del 2011

El sabor de los días.

Se trata de una historia que refleja un pasado cercano y que retrata un costumbrismo que hoy ha desaparecido totalmente a pesar de que lo hemos vivido desde bastante cerca. ¡Hay que ver como han cambiado las cosas en pocos años! (o quizás no sean tan pocos). Estas historias gustan precisamente por eso, porque las vemos cercanas y las revivimos con nostalgia, les ponemos fácilmente imágenes cuando las leemos.

Mención aparte y no menos importante merece la prosa del autor, Juanan Urkijo, que me encanta. Admiro ese dominio semántico, esa riqueza de vocabulario, esa mezcla de lenguaje culto y sabiduría popular, esa amalgama de narrativa seria y buen sentido del humor, que permite que distintos lenguajes y distintos tonos compartan párrafos.

Vamos, que me ha gustado y que os lo recomiendo.




dimecres, 20 d’abril del 2011

Capiruchos mojados

No entiendo las lágrimas de quienes se visten con capirucho y no han podido salir a pasear a su Virgen por la lluvia. Sobre todo cuando además en todo el año se acercan a ver a esa virgen, ni entran en una iglesia, ni llevan a cabo una oración, ni actúan cristianamente.

No es justo que generalice, lo sé. Pero de estos que digo arriba hay muchos y además son los que más se ven, precisamente porque lo que les gusta es la pompa, el folclore, el teatro. Y sin embargo los que lo sienten de verdad quizás lloran en silencio y actúan con más sinceridad.

dijous, 7 d’abril del 2011

Armas Poderosas

Para quien no entienda el enlace en versión original (catalán) que escuché el otro día en la radio, he traducido el texto porque creo que es precioso y vale la pena leerlo.

"Hay mañanas que decido utilizar el arma más efectiva que tengo.
Me levanto y encaro el día con ella, a punto, preparada para actuar en cualquier situación. Cuando voy a comprar el pan la enseño sin vergüenza, atrevida, y me dan el pan más tierno; cuando subo en el autobús el conductor me mira extrañado pero enseguida es amable conmigo y me da el billete más bonito que tiene en la pila.

Mi arma lo consigue todo y no hay nadie que se pueda resistir, es infalible, silenciosa y discreta y tiene una efectividad del 95%. Hay mañanas que la utilizo en todas partes, con todo el mundo: en el trabajo con un compañero, en el restaurante con la camarera y en el gimnasio con aquel hombre fuerte que se ha enamorado del reflejo del espejo.

Me gusta mi arma y me gusta como me hace sentir: poderosa, segura, tranquila…

Yo no soy la única que tiene esta arma que todo lo consigue. Todo el mundo tiene una. Algunos la esconden, otros no recuerdan donde la pusieron y la mayoría solo la utiliza cuando bajan la guardia o cuando están desesperados.

Yo hoy os animo a hacerla servir porque, creed, ningún arma consigue tantas cosas como el arma de una sonrisa."